Estimados propietarios y amigos de los animales
En esta edición nos gustaría presentaros el llamado “Ojo en Cereza” o “Cherry Eye”, que se traduce en un “Prolapso de la Glándula de la Membrana Nictitante”. Esta patología suele afectar más a perros jóvenes menores de 1 año y se relaciona con una debilidad del tejido conectivo, aunque puede surgir también en animales de más edad.
Lo que apreciamos es una masa ovalada, rosada hasta rojiza, con superficie lisa que sale por encima del borde de la membrana nictitante (la membrana del tercer párpado, situado en el ánglulo medial del ojo), puede que acompañado por secreción ocular serosa hasta purulenta, lagrimeo y conjuntivitis. El perro y el gato poseen un tercer párpado, la membrana nictitante. Dentro de esta membrana nictitante está anclada una glándula lagrimal que produce entre un 25-50% de la porción acuosa de la lagrima.
Bajo ningún concepto se debe extirpar o cortar la glándula una vez prolapsada, sino hay que introducirla de nuevo con técnicas especial quirúrgicas para que pueda ejercer su función adecuadamente. Se ha visto que en animales cuyas glándulas de la membrana nictitante fueron extirpados puede producirse el fenómeno del ojo seco (queratoconjuntitivis seca, de la que hablamos en la edición de noviembre).
Hay ciertas razas más predispuestas a otras a sufrir esta enfermedad, sobre todo se incluyen las razas más propensas: el Bulldog Inglés, -Francés, el Pequinés, el Beagle, el Boston Terrier, Basset Hound y Cocker Spaniel Americano, aunque también el Shih-Tzu y el Lhasa Apso. Pero no solamente afecta a perros, puede afectar también al gato, pero con mucha menos frecuencia.
Existen varias técnicas quirúrgicas para reponer la glándula en su sitio de origen. Tu veterinario decidirá cual de ellas es la más apropiada para el caso, además de evaluar si además del prolapso hay una eversión de cartílago o no. En cuanto antes se repone la glándula en su sitio, mejor es la recuperación de la misma. Hay que mencionar que la glándula prolapsada sufre agresiones ambientales y la mucosa se puede inflamar rápidamente. Se recomienda concertar en cuanto antes una visita a tu veterinario de confianza cuando se sospecha de esta enfermedad. La glándula se puede estrangular estando en prolapso y así minimizar su función para un futuro, que es producir lagrima. Esto podría llegar hasta la atrofia irreversible dejando la glándula prolapsada y dejarla no funcional para el resto de la vida del animal. Hasta la visita se debe mantener la mucosa de la glándula húmeda, esto se consigue con lágrimas artificiales (por ejemplo Lagrinet, Recugel etc…). Además se debe mantener el ojo limpio (¡por favor no uséis manzanilla! La infusión contiene muchas partículas flotantes que pueden irritar a la córnea más que ayudarla.) Para lavados oculares es suficiente calentar un poco de agua embotellada (por ejemplo Solan de Cabras) a una temperatura agradable y lavar suavemente el ojo.
Si queréis saber más acerca del “Ojo en Cereza”, no dudéis en contactar a vuestro veterinario.

